Se acercan fechas de amores, de conquistas, de placeres varios, es Febrero y se asoma cada vez más la primavera, ya casi vamos de salida del invierno, para dar paso al rico calor, a verdes vegetaciones, a las sensaciones más fuertes de que existe vida por todos lados. Con este mes un torrente de pretextos se encausan a celebrar a cupido y enamorarnos o reafirmar nuestro amor. El 14 de Febrero la gastronomía se consolida como el principal actor en nuestras mágicas noches, salen chefs de todos lados (aunque nunca antes se hayan animado a cocinar) y los recetarios de la abuela por fin vuelven a ver la luz. ¡¡Es el mes del amor!!…parecen gritar los ingredientes.

¡Cocíname y Devórame otra vez!…

Los alimentos son energía, fuerza motriz para los seres humanos pero también tienen diversas connotaciones, una de ellas, de las más antiguas, nos habla de que algunos de ellos son “revitalizantes, eróticos y afrodisiacos” pero ¿será verdad?, ¿existen los alimentos afrodisiacos? Definitivamente hay olores, texturas o formas que nos remiten a algo sensual o sexual, incluso el manipular una fresa y sumergirla en chocolate líquido caliente hace volar en demasía nuestra imaginación, pero, no quiere decir que en realidad nos “ayude” químicamente para ganar esa energía sexual como lo pensamos, si no que el aporte calórico del chocolate hace que nuestro metabolismo se apresure y de ese modo nos sintamos revitalizados, que no es lo mismo que excitados.

En su mayoría todo se debe a una simple sinergia mental, por qué científicamente no está probada la existencia de alimentos que contengan tales cualidades, quizás algunos pueden ayudar a generar un clima sensual adecuado ya que tienen formas voluptuosas o fálicas e incluso mayor contenido calórico y, por tal, energético que ayude a estar alertas y concentrados en lo que hacemos, pero no atacan el sistema del libido o provocan alguna reacción erótica real. En la infancia, por ejemplo, es común que si algún niño sufre de déficit de atención o es somnoliento alguna maestra con experiencia recomendará a sus padres mandarle guarniciones de almendras, de dulces o trocitos de chocolate, esto en realidad tiene explicaciones lógicas que solo tiene que ver con el aporte nutrimental, justo así se llevan los créditos las delicias culinarias que son percibidas como afrodisiacas, sólo por lo que cree y añora nuestra propia mente.

Ahora bien, si es cierto que no existen como tal los platillos o ingredientes eróticos, también es cierto que podemos gracias a los alimentos, causar toda una ambientación y atmosfera romántica que propicie un rico encuentro de besos y caricias suculentas, me remite hace muchos años la memoria de la película de “9 semanas y media” con Kim Basinger, ¿la recuerdan? Como olvidar esa espectacular escena dónde este par de enamorados apasionados en plena cocina empiezan a juguetear con cerezas, con hielos y pinzas, tiran leche por su cuerpo para posteriormente beberla desesperados y terminar masajeándose con miel untándose comida para buscarla en el cuerpo ajeno con los labios e ingerirla”. ¿Qué tal? Suena interesante ¿verdad? ¡Claro! Porque nosotros le aplicamos la connotación deseada a entes inanimados como lo son los ingredientes gastronómicos, pero vamos aún más allá la cocina también tiene un referente amoroso, que nos invita a pensar que quien nos alimenta también nos cuida y nos quiere bien, así que por todos lados el cocinar nos ayuda afianzar esos lazos afectivos. Aprovecha y este mes, metete a la cocina y consiente a tu pareja, recuerda que BARRIGA LLENA, CORAZÓN CONTENTO.

Paola Torroella // Foto de: ortynet.info

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