Las historias en las que los principales protagonistas son el romance y la tragedia ocupan un lugar privilegiado en la memoria de las personas. Sin embargo, pocas historias logran trascender al tiempo o se quedan en viejas anécdotas tristemente recordadas. La leyenda que hoy nos ocupa mezcla estas dos características: amor y tragedia, haciéndonos ver que, en la vulnerabilidad del ser, no estamos exentos de caer en sus redes. Esta es la historia de la dama de rojo.

Corría la década de los 40. En Tehuacán, el Hotel Garci Crespo se posicionaba como el de mejor reputación en la región y atraía constantemente a gente de abolengo y clase alta. Se cuenta que un día como cualquier otro, llegó una dama cuya belleza opacaba a toda huésped, lo que ocasionó que el gerente del lugar se enamorara de ella y al ser correspondido, iniciaran una historia de amor y pasión conocida en toda la ciudad.

Pero nada dura para siempre. Con el pasar de los días, “la dama de rojo” como era conocida la hermosa señorita por su peculiar forma de vestir-, comenzó a aburrirse de la monótona relación y harta de los celos de su entonces amante, comenzó a escondidas una relación pasional con uno de los huéspedes distinguidos del hotel.

Un día, mientras la dama de rojo estaba con su segundo amante, una mucama la vio en brazos de aquél que no era su patrón. Alarmada, se lo contó al gerente de la estancia el cual, solo tuvo que esperar pacientemente para comprobar las palabras de su subordinada.

Unas noches después, mientras la luna llena brillaba en el horizonte y tras una señal de alerta de un sirviente, el gerente sorprendió en pleno acto de infidelidad a la dama y al huésped, el cual logró huir dejando a la indefensa joven en manos del iracundo amante, quien la mató en un arrebato de celos e ira.

Posteriormente, un jardinero del hotel encontraría el cuerpo sin vida de la bella dama y daría aviso a los altos ejecutivos de la empresa. Para no dañar la reputación del hotel, estos decidieron guardar en el anonimato la tragedia, enterrando el cuerpo de la mujer en uno de los jardines.

Se cuenta que en lo que hoy en día es una universidad, algunos veladores han visto aparecer a la dama de rojo bajando por los escalones para después situarse sobre un sitio, donde se presume está enterrada, y se queda ahí por largo tiempo para desaparecer después entre las tinieblas de la noche.

Y tú ¿Estarías dispuesto a pasar una noche en espera de la dama de rojo?

Por: Marlon Andrade Montalvo
Imagen: whiteswanslake.blogspot.mx

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