Zacatlán significa “lugar donde abunda el zacate”, pero no te dejes llevar por el nombre, es mucho más lo que nos espera al adentrarnos en esta hermosa región ubicada a 131 km de Puebla; cubierta de densos bosques, neblina y constante lluvia, que hacen de ella una de las más idílicas de Puebla.

Famosa por sus manzanas y los productos derivados de ellas que dan sustento a un gran número de pobladores de este municipio. El festival más importante es el Festival de la Manzana, que se realiza el 15 de Agosto, día de la Virgen de la Asunción santa patrona de los cultivadores de fruta. Durante este festival los pobladores sacan a la venta sus productos artesanales, así como las frutas en conserva, mermeladas, dulces y vinos, siendo la producción de la Sidra una de las industrias de mayor crecimiento de la zona, procesándose 10 mil toneladas de manzana cada año.

LO QUE NO TE PUEDES PERDER

Centro Histórico

El Centro Histórico alberga tesoros culturales como el Reloj Floral, con sus 2 carátulas de 5m de diámetro, joya arquitectónica colonial creada por el Ing. Roque Leonel Olvera Charolet.

Convento Franciscano

Su construcción se inicia en 1562 y se concluye en 1567. Destacan sus impresionantes murales que provocan admiración y discusión académica debido a la cantidad y originalidad de las formas encontradas: jaguares, venados, abejas, casas con techumbre de paja, personajes españoles e indígenas en actividades cotidianas.  Este ex convento de planta basilical es el único en América Latina que a más de 440 años de su fundación está aún en funciones.

Museo del Tiempo

Hace más de 100 años, en Zacatlán, el Sr. Alberto Olvera Hernández fabricó el primer reloj monumental, razón por la que el municipio es considerado la cuna de los relojes monumentales.  La Fábrica de relojes monumentales que hoy funciona como museo, aún cuenta con la herramienta y maquinaria con la que se fabricó este primer reloj que actualmente forma parte de la colección de relojes en el Castillo de Chapultepec de la Ciudad de México. En el Museo Interactivo de Relojes Monumentales se pueden utilizar estas máquinas que aún funcionan perfectamente, lo que permite experimentar todo el proceso, desde la fundición del metal hasta la prueba final del reloj.

Cascadas de Quetzalapan

En el camino hacia Zacatlán, 8 km después de Chingahuapan,  se encuentran  las Cascadas de Quetzalapan. Una impresionante caída de agua ubicada en medio del bosque, limitado por una espectacular barranca que se pierde a lo lejos, donde el río desaparece de repente al contacto del abismo y se desploma desde una altura de más de 200m. desapareciendo en las profundidades.

En este sitio la aventura nos espera, desde la contemplación de la caída de la cascada, el cruce de la misma en una tirolesa de 100m., hasta el desafiante paso hacia la cascada en un puente colgante que te pondrá los pelos de punta si miras hacia abajo para descubrir el abismo.  Aunque esta actividad es  perfectamente segura, el lugar es imponente y te desatará una descarga de adrenalina. O bien, si tu condición física te lo permite, puedes probar un par de horas de rappel. Asadores, palapas, zonas de acampado, áreas para niños y hasta tiro con arco son parte de sus encantos.

 

Piedras Encimadas

Cerca de Zacatlán a menos 25km, se encuentra el Valle de Piedras Encimadas, rocas que forman figuras espectaculares, de entre 10 y 20 metros de altura, rodeadas de pinos.

Se cree que la creación de estas obras se debe a la erosión de la piedra caliza, gracias a la ayuda de lluvias y vientos, sin embargo el lugar desafía a la imaginación a tratar de explicar cómo esas piedras llegaron ahí, algunas de ellas desafiando la física, y se mantienen en su sitio representando formas de elefantes, camellos, tortugas, caras humanas, y muchas más.

Se recomienda hacer los recorridos a pie para disfrutar de la vegetación, y visitar la cascada cercana.

Barranca de los Jilgueros

Podrás disfrutar de la majestuosidad de la barranca que conduce a la cascada llamada “de las tres Marías” localizada a 300 metros al sur del zócalo de la ciudad, sobre el paseo de la barranca. En este lugar se pueden explorar ruinas prehispánicas y al norte de la misma se puede hallar un monolito con un pie grabado de por lo menos un millón de años. El fondo de la barranca posee un clima tropical.

Un viaje de sabores

No te puedes perder el delicioso y tradicional “Pan de Queso”, el cual identifica al municipio como un destino gastronómico por excelencia. Si no lo has probado imagina lo rico que es, que incluso tiene su ¡propio festival! En el Festival del Pan de Queso, se realizan actividades culturales y gastronómicas por toda una semana, manejando como eje central la tradición del “Día de Muertos”.

También puedes comer mixiotes de pollo, conejo, res o carnero; sopes, chalupas, tlacoyos, mole de guajolote, mole verde, mole aguado, barbacoa, chileatole o chiles con huevo.

Para acompañar,  que tal una deliciosa copita de sidra artesanal de manzana, o de vino de manzana, membrillo, huiquiño o durazno. O si prefieres algo más suavecito una cremas de licor de café, coco o amaretto.

Y de postre ¿por qué no? un dulce típico. Puedes elegir: dulces de higo, de naranja, calabaza, tejocotes, jamoncillo, conservas de manzana, pera, ciruela, chabacano, nuez, mora azul, camote, dulces de membrillo, de manzana, dátiles rellenos, crepas de miel, galletas de miel y melaza.

¡¡Disfruta el viaje!!

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